JUEVES XXVI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

NEHEMÍAS:

– La solemne renovación de la Alianza.

– Importancia de la escucha de la Palabra De Dios, que es la semilla que tiene que producir fruto en nosotros. La Palabra De Dios va iluminando nuestro camino y dándonos fuerza para ir mejorando nuestra vida. De la Palabra De Dios es de donde nos viene La Luz y la alegría y la libertad.

SALMO:

Tú eres Señor del universo

LUCAS:

– Jesús se hace ayudar en su misión, y ante todo quiere que recen a Dios pidiéndole que envíe obreros a recoger la cosecha.

– A los misioneros les pide que vayan sin alforja ni sandalias, si entretenerse por el camino saludando, dispuestos a ser bien acogidos por algunos, y también avisados de que otros los rechazarán. Anunciando que el Reino de los cielos está cerca.

-¡Poneos en camino! Todo cristiano se debe sentir misionero, con una entrega generosa a la misión que nos encomiendo la comunidad. Y los que nos sentimos llamados a colaborar con Dios en la salvación del mundo, debemos revisar las consignas que nos da Jesús:

1. Rezar al Padre que siga suscitando vocación, para que se pueda realizar su obra salvadora. Rezar, porque es Dios quien salva y quien anima a la Iglesia misionera.

2. Vamos como corderos en medio de lobos, no nos han prometido ser acogidos por todos, ni un camino de rosas.

3. No debemos llevar demasiado equipaje que nos estorbaría, debemos ser sobrios y mantenernos libres para poder estar disponibles a lo que el Señor nos pida.

4. El encargo es urgente y no podemos perder el tiempo pro el camino en cosas superfluas, es que no nos despistemos con otros caminos que no son el camino del Señor.

5. Lo importante es que vayamos anunciando que está cerca el Reino De Dios y comunicando La Paz que trae este reino a todo el mundo.

6. No olvidar nunca que nosotros sembramos y que es otro el cosecha, y que no sabemos como fructifica en cada corazón, la semilla de la Palabra De Dios, del Reino de los Cielos.

– Jesús nos dice a cada uno día tras día, ponemos en camino, id , anunciad que el Reino de los Cielos está cerca. Sin pereza, con sencillez, con ánimo gratuito y no interesado, con serenidad en las dificultades, alegres por poder colaborar en la obra salvadora De Dios, como mensajeros de su Amor misericordioso.

María, MAdre que respondamos un sí grande a tu Hijo, que comprometa toda nuestra vida. Amén.

Un pobre sacerdote +++

JUEVES XXVI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO