JUEVES X SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

1 REYES:
– Elías estaba seguro de que Dios, después de la profesión de fe del pueblo, y del abandono de la idolatría, por fin concedería la lluvia, poniendo fin a la larga sequía. Elías se pone a orar y su oración es escuchada. La pequeña nube que ve su criado es el signo de que lleva la lluvia.
– Vemos que la oración de Elías encorvado hacia tierra, esto es humillado ante Dios, y con el Corazón confiado, es signo de oración eficaz. Nosotros también debemos preguntarnos si oramos con esa confianza, con esa insistencia, y buscando el bien del pueblo De Dios y no nuestro propios bienes.

SALMO:
“Oh, Dios, tú mereces un himno en Sión.”
Es alabanza porque el Señor escucha la oración de su pueblo, y el pueblo recibe la lluvia de su Dios, que llena hasta el último rincón de agua. Nosotros debemos dar gracias a Dios porque su amor se derrama inmensamente ante nuestra oración confiada.

MATEO:
– El evangelio de hoy es una llamada clara al cuidado de la ternura, no basta con aparentemente tratar bien al prójimo, sino que hay que cuidar hasta el más mínimo gesto, pensamiento y por supuesto palabra y obra.
– Además Jesús viene a perfeccionar las acciones del Antiguo Testamento, no podemos quedarnos en los rigoristas de la ley, sino en la vivencia en el Amor de lo que manda y prescribe la ley.
– Hoy el tema es la CARIDAD FRATERNA, no sólo hay que evitar el no matarás, sino que hay que evitar estar enfado o peleado con el hermano, y mucho menos insultarle, tampoco de pensamiento. Jesús nos muestra además que da una prioridad a la reconciliación con el hermano a dar culto a Dios, esto es para que la ofrenda sea verdadera y pura.
– Debemos pregúntanos hoy cómo van nuestra relaciones con los hermanos, en especial con las personas con quienes convivimos diariamente, y que muchas veces nos cuestan más. Jesús quiere que cuidemos nuestras actitudes interiores, que es de donde procede los actos externos. Si tenemos mala disposición para con una persona, es inútil que queramos corregir las palabras la los gestos, tenemos que ir a la raíz, a la actitud misma, y corregirla.

María, Madre llévanos a vivir en el Amor a Dios, pero sobre todo a cuidar en lo más sencillo el Amor al prójimo. amén.

Un pobre sacerdote +++

JUEVES X SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO