JUEVES QUINTA SEMANA TIEMPO ORDINARIO

1 REYES:
– Hoy vemos como Salomón se desvía al final de su vida con otros dioses que le llevan a separarse del Señor, y lo más duro es que el Señor se le había aparecido dos veces para avisarle de esto y él seguía encerrado en su pensamiento erróneo, y esto le lleva a que el reino sea arrancado de su descendencia.
– Cuando leemos este trozo del libro de los Reyes nos damos cuenta que es algo que nos pasa a nosotros, el Señor nos ha dicho muchas veces que no vivamos en idolatría, y nosotros en cambio damos culto a otros dioses en nuestra vida, y a ellos les damos nuestro tiempo, y lo que es más tremendo les damos nuestro corazón y de este modo Dios no es El Centro y lo desplazamos a un lado de nuestra vida. Esto nos pasa cuando nos dejamos llevar por el pecado y no vivimos según el corazón De Dios.
– Salomón al igual que nosotros, faltamos al primer mandamiento, Amar a Dios sobre todas las cosas, esto es no tener otro Dios más que al Señor. Pongamos una lista de lo que adoramos como dios y no nos damos cuenta: dinero, poder, ambición, poco control de la sensualidad, apego al dinero, o algún otro afecto desordenado. Es todo aquello que nos aleja de nuestro seguimiento de Cristo, algo que hace que dividamos nuestro corazón entre el amor a Dios y al amor a otros falsos dioses, incluso un amor desordenado a nosotros mismos.

SALMO:
“Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo”.
Es una petición necesaria en nuestra vida, que el Señor nos trate con amor y misericordia, pero también que nosotros la acojamos y vivamos de ella.

MARCOS:
– Hoy una mujer extranjera, que no era del pueblo judío, se acerca con fe a Jesús para pedirle la curación de su hija, que tiene un espíritu inmundo. Pero Jesús pone a prueba esta fe que parece tener, con palabras que a nosotros nos pueden parecer duras, pero que a la mujer no parecen desanimarla, y ella sigue pidiendo a Jesús con el ejemplo de los perrillos que comen a la mesa de sus amos. Y esta mujer persevera y conmueve el corazón de Jesús, una madre hace lo que sea por su hija, y podemos considerar a esta mujer como un modelo de oración humilde y confiada.
– Jesús nos muestra hoy que no hace falta ser el pueblo elegido para entrar en los caminos del Señor, sino que hay que tener fe, por lo que no es ser del pueblo lo que cuenta, sino la disposición de cada persona ante la salvación que Dios ofrece.
– Jesús nos da hoy una lección de catolicidad, de tener un corazón universal, y sobre todo de que no tenemos el monopolio De Dios, ni de la gracia, ni de la salvación. Debemos tener un corazón acogedor, que acoge al otro sin importar de donde es, ni si puede o no puede hacer una cosa, o si tiene mucho o pocos defectos.

María, Madre enséñanos a vivir con un corazón acogedor y universal, y a perseverar hasta el final sin separarnos del Señor. Amén.

Un pobre sacerdote +++

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