JUEVES IV SEMANA DE PASCUA

HECHOS:
– El discurso de San Pablo está fundado en Antiguo Testamento que engarza muy bien con Jesucristo, y presenta a Jesús como la respuesta De Dios a las esperanza y las promesas de toda la historia de Israel. Al nombrar a David, une muy bien con lo que esperaban los judíos, y el Mesías es de este modo de linaje sacerdotes y real.
– San Pablo al predicar anuncia a Jesús como la respuesta plena De Dios a las esperanzas humanas, y lo hace adaptándose a las diferentes circunstancias y vivencias que se encuentra. Es un claro ejemplo de como también nosotros debemos sintonizar y acoger los deseos y esperanza de la gente de nuestro tiempo para llevarles a Jesús.

SALMO:
“Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.”
Que hay mejor que experimentar y anunciar las misericordias y la fidelidad del Señor, que quiere sostener nuestra vida y afianzarla en su Amor. El Señor es siempre fiel a sus palabras y promesas y nos lleva a vivir en su Amor, es la Roca firme que nos sostiene y nos guarda siempre.

JUAN:
– En la cena del Señor vemos como hoy acaba de lavar los pies, esta gran lección de humildad, de fraternidad y de actitud de servicio para con sus discípulos. Pero lo más importante de hoy es que Jesús saca una conclusión necesaria para nuestra vida: El siervo tiene que imitar lo que hace su Señor. El discípulo, lo que ha aprendido de su maestro. Hay que poner en práctica la actitud de servicio de Jesús.
– Cuan necesario e importante es imitar la vida de servicio de Jesús, hay que ser servidor de todos, no sólo de los que me halagan; es necesario servir y dar la vida por todos, y que luego cada uno libremente acoja y corresponda a este Amor.

María, Madre llévanos a tu Hijo Jesús, y que nos selle a fuego en su espíritu de Servicio. Amén.

Un pobre sacerdote +++

JUEVES IV SEMANA DE PASCUA

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