JUEVES III TIEMPO ORDINARIO

HEBREOS:

– A veces por falta de confianza en Dios, o por cansancio, o por las tentaciones del mundo que nos rodea, a todos nos puede pasar que aflojamos en nuestro fervor y decaemos en nuestra vida de seguimiento de Cristo. Hay que ir creciendo en tres virtudes principales: corazón sincero y llenos de fe / firmes en la esperanza que profesamos / estimularnos a la caridad.

– Ir o no a misa es una especie de termómetro de la fidelidad a Cristo y a la pertenencia a su comunidad. La Eucaristía nos va ayudando a profundizar en nuestras raíces, en nuestra identidad. Nos alienta, nos guía, nos da fuerzas. Nuestra presencia ayuda a los hermanos, así como nuestra ausencia les debilita.

SALMO:

"Este es el grupo que viene a tu presencia, Señor"

El grupo que viene a buscar al Señor, que quiere vivir en su presencia, es el grupo de los hombres de manos inocentes, de puro corazón, que tienen puesta su confianza sólo en Dios y han abandonado radicalmente otros dioses.

MARCOS:

– Es necesario abrir el corazón totalmente a la acción De Dios, para que Él nos colma con sus bendiciones, talentos, dones y carismas, y podamos servir al Señor con todo el corazón, con una vida totalmente entregada a su infinita misericordia. Ojo con cerrarnos al Amor De Dios, eso nos llevará a vivir en una tristeza radical, y a desvirtuar lo que verdaderamente es vivir la fe.

– Dos parábolas para ayudarnos a entender cómo es el Reino que el Señor quiere instaurar:

· El candil pensado para que ilumine, no para que quede en lo escondido. Es él, el Señor, y su Reino, lo primero que no quedará oculto, sino que se manifestará, pues Jesús es La Luz del mundo.

· La medida que usemos la usarán con nosotros. Los que acogen la semilla se llenaran De Dios, los que no seguirán sólo llenos de si mismos.

– Crecer en Cristo es aceptar en nosotros su luz y a la vez comunicarla con nuestras palabras y nuestras obras a una humanidad que anda siempre a oscuras, y necesita de La Luz De Dios.

María, llévanos a ser luz de los demás, para llevar a La Luz que no tiene ocaso, y que siempre acojamos la acción De Dios en nosotros. Amén.

Un pobre sacerdote +++

JUEVES III TIEMPO ORDINARIO