JUEVES II TIEMPO ORDINARIO

HEBREOS:

– Ante la añoranza que algunos cristianos sentías de los valores que habían abandonado al convertirse, el Templo, los sacrificios, el culto…, el autor de la carta insiste en mostrar cómo Jesús es superior a todo el Antiguo Testamento, y sobre todo a su sacerdocio que sirve al Templo.

– Los sacerdotes del Templo eran pecadores, tenían que ofrecer sacrificios primero por sus propios pecados, porque estaban llenos de debilidades. Mientras que Cristo, santo, inocente y sin mancha, no necesita ofrecer sacrificios cada día, porque lo hizo una vez por todas, no tiene que ofrecerlos pro sus propios pecados, y no ofrece sacrifica de animales, porque se ha ofrecido a sí mismo. Es el sacerdote del Templo construido por Dios, el santuario del cielo.

– Jesus, un Sacerdote que en cada misa actualiza para nosotros su entrega De la Cruz y nos hace entrar en su misma dinámica sacrificios, invitándonos a ofrecer a Dios nuestra vida. Por eso pedimos a Dios que su Espíritu haga de nosotros ofrenda permanente, que seamos víctima viva para su gloria.

SALMO:

“Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad”.

Lo más grande que Dios ha hecho ha sido la encarnación de Jesucristo, y así tener un cuerpo con el que ofrecerse totalmente por amor a nosotros, por nuestra salvación. Debemos darle gracias y alabar a Dios por ello, pero sobre todo vivir en imitación a Jesús; aquí estamos Señor, dejamos toda nuestra vida en tus manos para cumplir tu voluntad para vivir en tus manos, nos hacemos víctima de holocausto a tu Amor misericordioso.

MARCOS:

+ Todo el mundo quiere tocar a Jesús, todo el mundo ha visto o ha recibido toques de su amor, y ahora quieren que siga haciendo obras milagrosas en sus vidas. Jesús se conmueve ante tanta necesidad corporal de los hombres, pero sobre todo si entre verdaderas entrañas de misericordia por tanta necesidad espiritual, por tanta necesidad de salir de la oscuridad del pecado y entrar en La Luz de la verdad y del Amor.

+ Los discípulos por otro lado están atentos a lo que el Señor pide, se hacen siervos por Amor, para que el Señor pueda hacer su obra en los hombres, y puedan conocer el Amor de Jesús, y recibir la salvación en sus vidas.

María guárdanos en tu corazón maternal, y llévanos cada día a vivir en el corazón de tu Hijo. Amén.

Un pobre sacerdote +++

JUEVES II TIEMPO ORDINARIO