JUEVES II SEMANA DE PASCUA

HECHOS:

– “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”: esta obediencia plena a Cristo, les lleva a los apóstoles a apostar siempre por Cristo, incluso hasta dar la vida por Él. El Espíritu Santo les da la fuerza, la valentía para seguir adelante, y sobre todo para obedecer a Dios por encima de cualquier situación humana, aunque les cueste la vida.

– No pueden dejar de predicar la Buena Noticia, no pueden dejar de obedece a Dios. Jesús les había anunciado esta persecución que le lleva a dar la vida. Pero Pedro lleno del Espíritu Santo, aprovecha de nuevo la ocasión para proclamar con nuevos matices su convicción sobre la Resurrección de Cristo, y hace un nuevo anuncio de Aquel que sabe que le ama y ha dado la vida por Él. Es un magnífico resumen de la fe pascual y de la predicación sobre Jesús en la primera comunidad.

– Los apóstoles nos han dado ejemplo de valentía y coherencia. Si también nosotros estuviéramos llenos de fe, volveríamos a anunciar el Evangelio con ese poder que convierte corazones. Incluso por grandes que fueran las dificultades o las persecuciones, si nosotros fuéramos en verdad personas llenas del Señor, y nos dejáramos guiar por el Espíritu, se nos notaría en todo momentos, en las palabra y en las obras.

SALMO:

“El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó”.

– El Señor no nos abandona en la dificultad, sino que permanece con nosotros. El Señor guía y acompaña en la dificultad. No hay ninguna Cruz a la que el señor Jesús no se suba. El nos acompaña y por eso si el afligido le invoca el Señor se conmueve y le acompaña en la dificultad.

JUAN:

– El que cree en el Hijo posee la vida eterna; hay que vivir la fe, hay que acoger a Jesús, para acoger su vida y su Amor, y de este modo heredar la vida eterna, el cielo.

– La palabras con la que concluye el diálogo de Jesús con Nicodemo son el resumen de todo el evangelio de Juan:

· Jesús ha venido del cielo, es el enviado De Dios, nos trae sus palabras, que son la verdadera sabiduría y las que dan sentido a la vida: son la mejor prueba del amor que Dios tiene a su Hijo y a nosotros.

· El que acoge a Jesús y su palabra es el que acierta: tendrá la vida eterna que Dios le está ofreciendo a través de su Hijo; el que no le quería aceptar, él mismo se excluye de la vida.

– Que cada día hagamos una opción por el Señor, en nuestra vida, acojámosle como el enviado De Dios, es Él quien da sentido pleno a nuestra existencia, y esforcemos por seguir su estilo de vida.

María, Madre llévanos a optar por tu Hijo Jesús cada día. Amén.

Un pobre sacerdote +++

JUEVES II SEMANA DE PASCUA