JUEVES DESPUÉS DEL DOMINGO DE EPIFANÍA

1 JUAN:
– San Juan repite los temas que ha ido desarrollando, sobre el amor que Dios no tiene y el amor que nosotros debemos tener a dios y al hermano. Los argumentos se suceden en cadena; · Dios nos amó primero, por eso debemos amarle nosotros a Él.
· La segunda respuesta al amor De Dios es que amemos también al hermano. No se puede amar a Dios y aborrecer al hermano, eso sería ser un mentiroso, para amar a Dios al que no vemos, hay que amar al hermano al que vemos.
· Creer en Jesús es aprender y cumplir la doctrina, vivir el doble mandamiento del amor a Dios y al prójimo.
· El que sabe que es hijo nacido De Dios, debe cumplir sus mandamientos: pero el mandamiento principal De Dios es el amor al hermano.

– Este examen de conciencia que San Juan nos ha propuesto en su carta nos afecta a todos en la vida de cada día: sólo podremos afirmar que amamos a Dios si amamos al hermano. Seamos tan comprensivos y generosos como Dios lo es con nosotros.

SALMO:
“Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra”

LUCAS:
– Hoy san Lucas quiere subrayar que la Escritura que se escucha se cumple. De este modo Jesús se presenta como el Mesías esperado. Debemos también reflexionar nosotros sobre cuál es nuestra escucha de la Palabra y nuestra reacción ante ella.
– Se nos anuncia hoy el programa mesiánico de Jesús, en el que destaca su preferencia por los pobres y oprimidos. Este programa es el que Él ha cumplido a lo largo de su vida, y el que nos propone a nosotros si somos verdaderos seguidores suyos.
– La misión de Je´sus en el tercer evangelio se centra en cuatro signos que caracterizan la acción del mensaje divino: anunciar la Buena Noticia a los pobres, proclamar la libertad a los cautivos, devolver la vista a los ciegos y dar la libertad a los oprimidos. Éste es todo el programa de Cristo anunciado en Nazaret.

María Madre que vivamos según el corazón de tu Hijo Jesús. Amén

Un pobre sacerdote +++

JUEVES DESPUÉS DEL DOMINGO DE EPIFANÍA