JUEVES DE LA SEGUNDA SEMANA DE ADVIENTO

ISAÍAS:
– Que comparación más curiosa y más real del Señor, al llamar a su pueblo gusanillo, pues es verdad somos igual de débiles y de pequeños que ese gusanillo, pero no debemos temer pues Dios está con nosotros, nos guía, nos cuida y nos fortalece.
– Después aparece la imagen del trillo fuerte, nuevo, aguzado, por Dios que es su fortaleza y de este modo uno puede ir adecuando su vida para preparar los caminos al Señor, y sean allanados los orgullos, para que se avente la vida y el Señor con su Amor separe el grano de la paja, y nos muestre lo que de verdad es necesario en nuestra vida, y lo que no es.
– Vemos como Dios asegura que está y estará siempre cerca de su pueblo, y lo vemos con este lenguaje lleno de ternura: "yo, el Señor, tu Dios, te cojo de la mano y te digo: no temas, yo mismo te auxilio". Dios cuida a su pueblo y a su vez éste es llamado a ser instrumento de salvación para los demás.

SALMO:
"El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad."
Volvemos a ensalzar a Dios por su bondad, por que es cariñoso, porque es bueno siempre. Vivamos con este Dios que es bondad con nosotros, y nos lleva a gozar de su Amor por siempre.

MATEO:
– Vemos como Jesús alaba a Juan, es el más grande de los nacidos de mujer. El Bautista es el último profeta del Antiguo Testamento, por eso dice Jesús que el más pequeño en el Reino de los cielos es más grande que él. Ahora que viene el Profeta verdadero, que es Cristo, todo lo demás queda relativizado.
– Jesús aprovecha para decir que su Reino supone esfuerzo, que hace violencia. Sólo los esforzados se apoderan de Él. Es un orden nuevo de cosas exigente y radical. El Reino es gracia y es alternativa, salvación y juicio a la vez. El Bautista supo mantenerse en su lugar, humilde. vivió en la austeridad y predicó sin recortes el mensaje de conversión. Por lo tanto el Adviento es antes gracia De Dios que esfuerzo nuestro, pero también supone una conversión propia de nuestra voluntad de secundar la gracia De Dios.

María, Madre llévanos a vivir de la gracia De Dios, y a poner todo nuestro ser al servicio de la gracia. Amén.

Un pobre sacerdote +++

JUEVES DE LA SEGUNDA SEMANA DE ADVIENTO