III DOMINGO DE ADVIENTO – GAUDETE

ISAÍAS:

– El Señor trae las alegrías. El fortalece, robustece, esta es nuestra alegría. La alegría es saber que Dios viene a salvarnos y a rescatarnos, que le importamos tanto a nuestro Dios, como nos dice el profeta Isaías. Los rescatados del Señor, son los que van con cánticos ante el Señor.

– Anuncia a su pueblo, que está sufriendo la calamidad del destierro, la vuelta gozosa a la patria, hablándoles de un desierto que florece. El motivo es que Dios en persona viene a salvarnos.

SALMO:

«Ven, Señor, a salvarnos»

Vemos en el salmo como el Señor se fija en el hombre, especialmente en aquel que pasa necesidad, y lo sustenta y le da vida. Reina eternamente, pero con un Reino de Amor, de justicia y de paz.

Dirige una súplica muy confiada al señor que mantiene su fidelidad siempre, y está siempre dispuesto a manifestar sus Reino curando, haciendo justicia… Se muestra muy clara la opción preferencial del Señor por los pobres.

SANTIAGO:

– Paciencia porque la venida del Señor está cerca. No vivir en la queja, ni en el enfado, sino vivir todo en nombre del Señor. He aquí nuestra salvación no vivir para nosotros mismos, ni para nuestro gustos, sino para el Señor.

– Tener paciencia ante la venida del Señor, ser constantes en la vida de fe, sin cansarse de ser buenos.

MATEO:

+ ¿Eres Tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro? Ante la pregunta de Juan Bautista, Jesús responde con las obras que realiza, con su obra de Amor que da testimonio de que es el Mesías que viene a salvar el mundo, este es nuestro gozo.

+ Alaba Jesús a Juan Bautista, como el más grande nacido de mujer, un hombre que ha sabido vivir de cara a la voluntad de Dios, aunque en este momento le cueste estar en la cárcel y posteriormente la muerte. Es un testigo de la Verdad que Jesús alaba por tan gran obra.

III DOMINGO DE ADVIENTO – GAUDETE