EL BAUTISMO DEL SEÑOR

ISAÍAS:
– Escuchamos como Dios define a su siervo como al que ha elegido y a quien prefiere. Y se ve que es elegido De Dios porque es el ungido por el Espíritu Santo para que por medio de esta unción, sea El Salvador de todas las gentes. Su oficio es el de salvar y sanar, esto se ve en la caña cascada que no rompe, y en la mecha vacilante que no apaga, sino que cuida con mimo y ternura para que sigan creciendo y puedan vivir de su amor.
– El modo de actuar del Mesías que viene es el de cuidar de un modo entrañable a su pueblo, y no quebrantar la alianza, sino renovarla día tras día.

SALMO:
"El Señor bendice a su pueblo con La Paz"
El Señor es el rey e La Paz que trae esta paz a todo el pueblo, y que quiere adornarles con los dones de su Salvación. Para ello se sirve del agua, hoy con más sentido al celebrar el bautismo de Jesús, es signo de esta purificación y como Dios hace que llueva su Amor a todos los hombres.

HECHOS:
– Que importante es volver a escuchar lo que nos dice san Pedro, "Dios no hace acepción de personas", el deseo del corazón De Dios es que todos los hombres se salven, que todos los hombres lleguen a vivir en el Amor verdadero, y no se dejen llevar por otros dioses, y esto se ve en la práctica de la justicia De Dios, en vivir en su voluntad.
– Jesús viene como el ungido De Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con Él. Este es Jesús que actúa en medio de nosotros no con sus fuerzas sino con las fuerzas de lo alto. Debemos caer en la cuenta en este modo de obrar y pedir nosotros también esta unción con el Espíritu Santo que el Señor nos ha regalo por su infinita misericordia, para ser hijos en el Hijo y vivir como tales.

MARCOS:
– San Juan Bautista sabe que el que viene es mucho más grande que él, sabe que él solo es reflejo de La Luz que ya llega, y por eso deja paso, sabe que es el Señor quien tiene poder salvador y el que hace obras grandes. Tanto lo sabe Juan Bautista, que incluso su bautismo de conversión sabe que pasa, para dar paso a un bautismo nuevo, el Bautismo de los hijos De Dios, de los ungidos con el poder de lo alto, con el Espíritu Santo.
– El Bautismo de Jesús es una nueva Teofanía, Dios se manifiesta donde se muestra la trinidad, el Padre que habla desde lo alto, y que declara que el Hijo es su Amado en quien se complace; el Espíritu en forma de Paloma que Unge con su presencia al Hijo y lo reviste de sus dones; y el Hijo que humildemente se pone en la fila de los pecadores, para compartir hasta el extremo la vida de los hombres, y llevarles de esclavos a hijos.

La escena que nos acaba de narrar el Evangelio, es una escena extraña y singular. San Juan bautista está bautizando, y el bautismo tiene un significado de perdón de los pecados, más de arrepentimiento de pecados, pues no podías este bautismo perdonar pecados. Y a este bautismo se acerca Jesús para ser bautizado, ¿qué pecados hay que perdonar en Jesús, que no tiene ningún pecado? He aquí los singular de la escena, parece que no hay razón ninguna para que Jesús venga a ser bautizado por Juan. Por esto Juan se lo dice a Jesús, pero Jesús insiste para darnos ejemplo de humildad, pero incluso mucho más.
El Padre de repente en el Bautismo, nos muestra a Jesús, como el Hijo amado, el preferido, en quien se complace el Padre, es el Hijo De Dios, y viene el Espíritu Santo, y el Espíritu nos descubre la unción del Padre que ya tenía Jesús, el ungido De Dios.
Por lo que se refiera a Jesús, la escena está lejos del perdón de los pecados, muy lejos del perdón de los pecados porque Jesús es Dios y no puede tener pecado. Pero, con respecto a nosotros tenemos aquí la humanidad bautizada en Él, es el agua del Bautismo, y es el Espíritu Santo, pues es por Cristo por quien podemos llamarnos y somos hijos De Dios en Él. Y esto porque al entrar JEsús en el agua santificó el agua que nos había de santificar a nosotros y esta santificación es obra del Espíritu Santo.
El gran don que nos trae Jesús, que al fin es la redención eterna, es así, hacernos hijos De Dios en el Hijo.

María, Madre haz que vivamos de verdad como verdaderos hijos De Dios. Amén.

Un pobre sacerdote +++

EL BAUTISMO DEL SEÑOR