EL BAUTISMO DE JESÚS

ISAÍAS:
– Escuchamos como Dios define a su siervo como al que ha elegido y a quien prefiere. Y se ve que es elegido De Dios porque es el ungido por el Espíritu Santo para que por medio de esta unción, sea El Salvador de todas las gentes. Su oficio es el de salvar y sanar, esto se ve en la caña cascada que no rompe, y en la mecha vacilante que no apaga, sino que cuida con mimo y ternura para que sigan creciendo y puedan vivir de su amor.
– El modo de actuar del Mesías que viene es el de cuidar de un modo entrañable a su pueblo, y no quebrantar la alianza, sino renovarla día tras día.

O bien ISAÍAS:

– El profeta nos hace oír una consoladora página que parece propia del Adviento, consolad a mi pueblo…, preparad un camino al Señor. El motivo que hoy leamos esta profecía es que el Bautismo del Señor tiene un carácter de investidura mesiánica, que refleja lo que decía el profeta: se revelará la gloria del Señor. Súbete a un monte, alza fuerte la voz y di, aquí está vuestro Dios.

– Estas palabras son una promesa, hoy tienen un tono de cumplimiento y de comienzo de la misión que va a realizar Jesús el Enviado De Dios.

SALMO:
"El Señor bendice a su pueblo con La Paz"
El Señor es el rey e La Paz que trae esta paz a todo el pueblo, y que quiere adornarles con los dones de su Salvación. Para ello se sirve del agua, hoy con más sentido al celebrar el bautismo de Jesús, es signo de esta purificación y como Dios hace que llueva su Amor a todos los hombres.

O bien SALMO:

"Bendice, alma mía, al Señor: ¡Dios mío, qué grande eres!"

Este salmo ensalza la majestad y la gloria De Dios, y las obras que ha hecho para nosotros, sobre todo en la creación, pues todo lo hace el Señor con sabiduría y esta sabiduría nos acogemos.

HECHOS:
– Que importante es volver a escuchar lo que nos dice san Pedro, "Dios no hace acepción de personas", el deseo del corazón De Dios es que todos los hombres se salven, que todos los hombres lleguen a vivir en el Amor verdadero, y no se dejen llevar por otros dioses, y esto se ve en la práctica de la justicia De Dios, en vivir en su voluntad.
– Jesús viene como el ungido De Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con Él. Este es Jesús que actúa en medio de nosotros no con sus fuerzas sino con las fuerzas de lo alto. Debemos caer en la cuenta en este modo de obrar y pedir nosotros también esta unción con el Espíritu Santo que el Señor nos ha regalo por su infinita misericordia, para ser hijos en el Hijo y vivir como tales.

O bien TITO:

– Al final de la fiesta de Navidad podemos volver la mirada atrás, y decir que ha aparecido la gracia De Dios que trae la salvación para todos, que ha aparecido la bondad De Dios y su amor al hombre, y mientras aguardamos la aparición gloria del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo, nos disponemos, como recomendaba san PAblo a los cristianos a llevar una vida sobria, honrada y religiosos, como un pueblo purificado dedicado a las buenas obras, porque somos, en esperanza, herederos de la vida eterna.

LUCAS:

San Lucas ante todo, reproduce el testimonio de sn Juan bautista sobre la importancia de no que vendrá después de él y que bautizará con el Espíritu Santo y fuego, y no con agua, como él. Resume el episodio diciendo que Jesús quiso ser también bautizado en un bautismo de mucha gente, se coloca en la fila como uno de tantos, y que sucedió una especie de teofanía trinitaria, porque bajó el Espíritu sobre Jesús en forma de paloma, y el PAdre hizo oír su voz desde el cielo, Tú eres mi Hijo, el Amado, el predilecto

La escena que nos acaba de narrar el Evangelio, es una escena extraña y singular. San Juan bautista está bautizando, y el bautismo tiene un significado de perdón de los pecados, más de arrepentimiento de pecados, pues no podías este bautismo perdonar pecados. Y a este bautismo se acerca Jesús para ser bautizado, ¿qué pecados hay que perdonar en Jesús, que no tiene ningún pecado? He aquí los singular de la escena, parece que no hay razón ninguna para que Jesús venga a ser bautizado por Juan. Por esto Juan se lo dice a Jesús, pero Jesús insiste para darnos ejemplo de humildad, pero incluso mucho más.

El Padre de repente en el Bautismo, nos muestra a Jesús, como el Hijo amado, el preferido, en quien se complace el Padre, es el Hijo De Dios, y viene el Espíritu Santo, y el Espíritu nos descubre la unción del Padre que ya tenía Jesús, el ungido De Dios.
Por lo que se refiera a Jesús, la escena está lejos del perdón de los pecados, muy lejos del perdón de los pecados porque Jesús es Dios y no puede tener pecado. Pero, con respecto a nosotros tenemos aquí la humanidad bautizada en Él, es el agua del Bautismo, y es el Espíritu Santo, pues es por Cristo por quien podemos llamarnos y somos hijos De Dios en Él. Y esto porque al entrar JEsús en el agua santificó el agua que nos había de santificar a nosotros y esta santificación es obra del Espíritu Santo.
El gran don que nos trae Jesús, que al fin es la redención eterna, es así, hacernos hijos De Dios en el Hijo.

María, Madre haz que vivamos de verdad como verdaderos hijos De Dios. Amén.

Un pobre sacerdote +++

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