DOMINGO XXVI DEL TIEMPO ORDINARIO

NÚMEROS:

¿Tenemos nosotros el monopolio del Espíritu?

  • Cuánto debemos confiar en el poder De Dios, hoy lo vemos en los setenta acciones que reciben el espíritu, Dios empieza a obrar de forma carismática en medio de su pueblo por medio de ellos. Reciben este espíritu incluso algunos que o estaban en la tienda del encuentro. Pero qué alegría es saber que Dios se manifiesta en todo aquel que está dispuesto a abrirle el corazón, para que haga su voluntad en medio del pueblo.
  • Por otro lado aparecen aquellos celosos de Moisés, sus seguidores que pensaban que todo tenía que pasar por él. Pero Moisés muestra una madurez y una humildad impresionante, pues nos muestra que el importante es Dios, y que Él se manifiesta con quién quiere, cómo quiere y cuándo quiere.

SALMO:

“Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón.”

El salmo muestra como seguir la voluntad De Dios siempre es lo mejor para el corazón del hombre. Lo vemos cuando dice el salmista en la oración, que los mandamientos del Señor son descanso del alma, instrucción, pureza, justicia, dan gran recompensa, llevan a la humildad, y nos libran del pecado. Por lo tanto, cómo no vivir en tanto amor como Dios nos tiene al guardarnos por medio de ellos.

SANTIAGO:

Vosotros, los ricos, llorad

  • Nos muestra el apóstol la importancia de no poner la seguridad en las riquezas. Lo primero que podemos pensar es que nosotros no somos ricos, pero si que estamos apegados a muchas cosas que nos hacen vivir más en el materialismo desacertado que en lo que Dios quiere para nosotros.
  • Además Santiago nos muestra que cuando hacemos un mal uso de los vienes, estamos despreciando al que más lo necesita. Que importante es saber un correcto uso de los bienes, y vivir para el Señor en todo, también en lo material.

MARCOS:

En escándalo de fuera y el de dentro.

  • El evangelio del día de hoy empieza por esa queja de los apóstoles por los que expulsan demonios en nombre del Señor. Jesús muestra que los que no están contra nosotros están a favor nuestro. Es una enseñanza preciosa, pues todo lo que se hace en nombre del Señor debería ser algo que nos alegre, pues significa que el Reino De Dios va creciendo en este mundo. A veces el problema está en medio de nosotros, y cómo los cristianos, no somos capaces de alegrarnos del bien del prójimo, y darle gracias a Dios por ello.
  • Después Jesús habla del escándalo que se puede provocar, y cómo es algo trágico para un cristiano. Debemos tener mucho cuidado y vivir de verdad en todo para el Señor. Esta invitación la hace el Señor, diciéndonos que prescindamos incluso de partes del cuerpo con tal de dejar el pecado fuera de nuestra vida. Qué valor tiene la vida eterna, y que poco esta vida en la tierra a la que nosotros nos aferramos día tras día, y a la que damos culto buscando nuestro poseer, nuestro placer y nuestro poder.

María, Madre intercede por nosotros para que vivamos para el Señor, y no nos dejemos guiar por el pecado. En especial sácanos del pecado que nos tienta y caemos día tras día. Amén.

Un pobre sacerdote +++

DOMINGO XXVI DEL TIEMPO ORDINARIO