DOMINGO XIII TIEMPO ORDINARIO

SABIDURÍA:
– Este texto que se nos ofrece hoy en la liturgia nos habla sobre la razón de ser de la muerte, uno de los interrogantes que siempre ha preocupado a la humanidad. El tema ha sido escogido hoy como primera lectura, para preparar el gran milagro de Jesús que resucita a la hija de Jairo.
– El autor refleja de modo muy claro que el hombre ha sido creado para la inmortalidad, y por eso lo hizo a imagen de su propia ser. Cuando Dios vio lo que había hecho vio que todo era muy bueno. Pero luego la muerte entró en el mundo por la envidiad del diablo, y ahí se trastornó toda la armonía proyectada por Dios.

SALMO:
“Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.”
El salmista expresa su confianza en esa voluntad salvadora De Dios, a pesar de la muerte, por eso dice que el Señor le saca del abismo, cambia el luto en danzas, y por eso no hay que dejar de alabar al Señor que siempre nos busca y nos ama cada día.

2 CORINTIOS:
– San PAblo promueve entre las comunidades más pudientes, como la de Corinto, en Grecia, una colecta solidaria para ayudar a la de Jerusalén , que pasaba apuros. Los argumentos que aduce él para invitarles a su aportación son varios: ya que los corintios sobresalen en todo, sobre todo en palabra y conocimiento, y asimismo sobre salen por el cariño que le tienen a él, a Pablo, ahora deberían distinguirse también por su generosidad, además, Cristo Jesús nos dio ejemplo de esta entrega por los demás, haciéndose pobre para ayudarnos a todos.

MARCOS:
– Marcos nos narra dos milagros de Jesús, intercalados el uno en el otro, y los dos realizados a beneficio de dos mujeres.
– El jefe de la sinagoga, Jairo, le pide humildemente que cura a su hija, se ve que el amor de padre supera a la decisión que habían tomado los judíos de eliminar a Jesús. Cuando va camino de la casa de Jairo, se le acerca una mujer que sufre hemorragias incurables, y queda curada inmediatamente con sólo tocarle el borde de su vestido. Jesús le alaba la fe que ha mostrado.
Al llegar a casa de Jairo, mientras tanto la niña ha muerto, realiza el milagro aun más portentoso de resucitarla con una palabra llena de autoridad: Talitha qumi. son testigos del hecho los tres apóstoles más cercanos a él, que estarán también luego presentes en el monte Tabor y en Getsemaní. Marcos añade una observación muy realista: y les dijo que dieran de comer a la niña.
Aparece de nuevo el secreto mesiánico, les insistió en que nadie se enterase, porque veía que todavía no estaba madura la multitud para pasar del mero milagro ala comprensión del misterio divino de Jesús.

María, Madre que nos pongamos en manos de tu Hijo y confiemos en Él.

Un pobre sacerdote +++

DOMINGO XIII TIEMPO ORDINARIO