DOMINGO VIII TIEMPO ORDINARIO

ISAÍAS:

– Que bueno es saber que nuestro Dios no puede abandonarnos, y no puede olvidarse de nosotros, su Amor es eterno, lo único que sucede es que yo también tengo que vivir bajo el amparo de sus alas y no huir De Dios.

– Es un relato breve pero intenso, es un canto al amor que Dios tiene para con su pueblo, a pesar de sus extravíos. Podríamos suponer que una madre se olvidara de su hijo, cosa que nos parece muy improbable y nos parece una aberración, pero de lo que podemos estar seguros es de que Dios no lo hará, Él no puede olvidarse de nosotros.

SALMO:

"Descansa solo en Dios, alma mía".

Realmente donde podemos poner nuestra vida, y dejarla en manos de alguien que no nos juzga, que nos ama tal y como somos y que siempre está dispuesto al perdón, sólo es en Dios. Él es la roca, es el refugio, es nuestra salvación, sólo en el podemos desahogar todo lo que hay en nuestro corazón.

1 CORINTIOS:

– Ser servidores De Dios y administradores de las cosas De Dios, esto es siempre llevar a Cristo a los demás, y a los demás a Cristo. Pero no en nuestra fuerzas sino siendo FIELES, esto es en la fidelidad del Señor, en el Señor y no en nuestro modos y criterios. Todo vivirlo en Dios, que es el Juez y Señor de la historia.

MATEO:

– Jesús nos invita a no estar agobiados por lo material: comida, vestido, duración de nuestra vida. Y a dar a importancia a lo principal: el Reino De Dios y su justicia, esto es a vivir en Santidad (la justicia De Dios es su santidad). Pero la raíz para vivir todo esto bien, es a qué Señor, Dios, estoy sirviendo, si a Dios o al dinero, o a lo material.

DOMINGO VIII TIEMPO ORDINARIO