DOMINGO V TIEMPO ORDINARIO

ISAÍAS:
– El profeta nos cuenta su propia vocación, que le acontece en una solemne visión del excelso trono De Dios, rodeado de ángeles y serafines que cantan alabanzas, el profeta asustado, recibe la purificación por parte de un ángel, con un ascua de fuego. Y a la vez escucha la llamada del Señor a la que responde con un dispuesto «Aquí estoy, mátame». Lo que hace es reconocer que es con mucho mejor elegir la voluntad De Dios, a la que no se resiste, sino a la que se entrega radicalmente, totalmente.

SALMO:
«Delante de los ángeles tañeré para ti, Señor.»
Por un lado el salmo recoge la alabanza cantada por los ángeles, pero también vivir una actitud de gratitud y glorificación De Dios. Que bueno es ser agradecido con Dios que nos adorna la vida con la multitud de sus bienes.

1 CORINTIOS:
– Había un problema en esta comunidad cristiana, creían en la inmortalidad del lema, pero no en la resurrección corporal. Es una filosofía dualista, al contrario del pensamiento judío unitario.
– San Pablo en este pasaje justifica nuestra fe en la futura resurrección de los muertos: la de Cristo es donde se fundamente la nuestra. Por esto detalla las diferentes apariciones, para dar credibilidad a esta convicción, y sobre todo cuando explica que también él recibió este encuentro con el Señor, aunque no lo merecía por nada del mundo, pero la misericordia De Dios es más grande.

LUCAS:
– Impresiona darnos cuenta en el relato bíblico que ya antes de la elección de los primeros discípulos, la gente se agolpara en torno a Jesús, simplemente para OÍR LA PALABRA. La gente se agolpa para escuchar a Jesús, que gesto tan bonito, y cuanto deberíamos cuidarlo nosotros, no tanto llenar nuestra oración de palabrería vacía, y mucho más de una escucha activa al Señor, donde estemos dispuestos a escuchar lo que el Señor nos tenga que decir con un corazón dócil, para hacer su voluntad, lo que agrada a Dios.
– Segundo acontecimiento, es que Jesús dedica tiempo sin problema a enseñar a la gente, es la compasión de Jesús, ese amor entrañable que brota de su corazón. Este amor le hace dedicar el tiempo sin prisa, para instruir a la gente, y sobre todo para que puedan recibir lo que necesitan, un amor que se hace cercano y que cubre lo que el corazón anhela, ser amados por encima de todo.
– Después tienen un momento de encuentro amoroso los discípulos en la barca, Jesús, quiere pasar un rato de intimidad con ellos, pero sobre todo corresponder a los pescadores que le han dejado su barca. Ante esto hacen un acto de fe, pues han estado pescando toda la noche y no han cogido nada. Llega la respuesta de la pesca milagrosa, ante la cual PEdro reconoce su indignidad, pero JEsús lo levanta haciéndole pescador de hombres, ya no tienen que vivir para los hombres, sino para Dios.
– En el significado evangélico, acontece una cosa rara, pues es el pescador el que sirve al pescado, y el pastor el que se sacrifica por las ovejas, hasta dar la vida por ellas. Esto puede parecer un poco raro, pero es cómo hace Jesús las coas y cómo nos llama a cada uno de nosotros a vivirlas. Pero lo más curioso es que en los cristianos, somos a la vez pescador y pescado; pastor y ovejas; Cristo es el único que solamente es pescador y pastor.

MAría, que confiemos en tu Hijo JEsús que nos llama a ir con Él mar adentro, y vivamos siempre de su voluntad. Amén.

Un pobre sacerdote +++

DOMINGO V TIEMPO ORDINARIO