DOMINGO SEXTO TIEMPO ORDINARIO Jornada mundial del enfermo
Jornada de Manos Unidas, campaña contra el hambre


LEVÍTICO:
– Hoy leemos una de las reglas de la pureza legal, y que nos marcan como se debían tratar a los leprosos, para no incurrir en impureza como ellos. Pues a los leprosos se les consideraba impuros y se les marginaba, debían vivir fuera del campamento y evitar todo contacto con los demás. Esta separación es trágica, pero se hacía porque se creía que se contagiaba, y sobre todo porque no se podía tratar con nada impuro, pues la enfermedad en aquella época era atribuida a los pecados de la persona, o a heredar los pecados de la familia.

– Que situación tan tremenda, pero hoy nosotros actuamos igual con muchas personas, y en muchas situaciones, y marginamos o despreciamos al prójimo y lo peor de todo es que muchas veces lo justificamos por cómo es, o cómo se comporta.

SALMO:
"Tú eres mi refugio, me rodeas de cantos de liberación"
En el salmo vemos como Dios perdona los pecados, y agradece la diferencia entre el trato que se recibe de la sociedad y de los hombres y el trato que podemos esperar De Dios, que siempre está buscando perdonar, que es refugio para el hombre, que siempre libera y salva.

1 CORINTIOS:
– San Pablo nos invita a que todo sea para gloria De Dios, de este modo lo que busca por encima de todos es agradar y contentar a Dios, y desde Dios, contentar y ayudar a los hermanos, pero sin saltarse a Dios. Y ya que él lo vive con tanta intensidad, y sabe que Dios siempre está con él, nos muestra qué es lo más importante que podemos hacer, en todo imitar a Jesús, para que así la salvación De Dios llegue a todos los hombres.
– Hay que vivir por tanto para la gloria De Dios, y evitar todo escándalo, toda conducta que pueda ofender y provocar tentación a los demás, da igual quienes sean y de donde hayan venido. San Pablo se ha esforzado en vivirlo él, y busca ante todo el bien de todos y no el propio, y por eso nos invita a que si le imitamos a él, es para ser imitadores de Jesús.

MARCOS:
– Es admirable la petición del leproso de hoy, "si quieres puedes limpiarme", y la respuesta de Jesús, "quiero, queda limpio", y Jesús hace un gesto, extiende la mano, toca su enfermedad y se cura. Que impresionante es la confianza de este enfermo en el Señor, y cómo sabe Jesús que confía plenamente en Él. El deseo de JEsús es el de salvar a todo hombre, y para esta salvación Jesús le regala esta curación.
– Por otro lado como suele pasar en las curaciones y milagros de Jesús, él les pide que no digan nada a nadie, pero a la vez le pide que se presente al sacerdote para que sirva de testimonio. Es el secreto mesiánico, Jesús no quiere que el pueblo se quede en una reacción superficial, que es lo que pasará si le toman sencillamente como un taumaturgo que hace milagros y no profundizan en el mensaje que les quiere transmitir. Pero como siempre vemos que el leproso desobedece a Jesús y va mostrando su sanación a todos.

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