DOMINGO IV DE PASCUA

HECHOS:
– Leemos el primer viaje apostólico de San Pablo y san Bernabé, y vemos una escena que les sucede a estos intrépidos apóstoles. Predican en la sinagoga a los judíos, pero también luego a los paganos, al parecer con bastante éxito.
– Hay una doble reacción ante el anuncio del Evangelio: los paganos que escuchan la Buena Nueva se alegran mucho y alaban la Palabra De Dios Pero algunos judíos llenos de envidia y celos, promovieron una persecución contra San Pablo y lograron expulsarlo de la ciudad. Pero estos apóstoles no se acobardaron, fueron a otras poblaciones a proseguir su evangelización.
– En verdad estos primeros apóstoles evangelizadores están llenos del Espíritu Santo, pues les lleva a no desfallecer y a tener una valentía sobrehumana, y a vivir una verdadera alegría en medio de la dificultad y de la tribulación.

SALMO:
«Somos su pueblo y ovejas de su rebaño».
Tiene por una parte palabras de alabanza a Dios por la universalidad de su salvación; y por otro lado anticipa el tema del domingo de hoy del Buen PAstor, que leeremos en el Evangelio, pues somos su pueblo y ovejas de su rebaño.
Vivamos agradecidos por pertenecer al rebaño De Dios, amemos profundamente a todas las ovejas, y sobre todo correspondamos a tanto amor como nos tiene el Pastor, que se desvela y desvive por nosotros.

APOCALIPSIS:
– El autor de este libro es verdaderamente optimista, y esto nos invade, y nos hace mirar a lo único importante que es el cielo, desear vivir gozando De Dios por encima de todos los placeres de este mundo.
– Estos bienaventurados participan de la victoria de Cristo, vestidos de vestiduras blancas y con palmas en sus manos, y están de pie delante del tordo De Dios y del Cordero, cantando alabanzas y con acceso a las fuentes del agua de la vida. Ya para ellos todo es gloria y alegría, y Dios enjugará las lágrimas de sus ojos.

JUAN:
– Jesús se nos presenta como el Buen Pastor, conoce a las personas, las defiende, no quiere que ninguna se pierda, les da la vida eterna, y finalmente, ofrece su propia vida por ellas. No escatima, se da por entero, se ha entregado generosamente por todos. Debemos reconocer que somos ovejas rescatadas con su Sangre, nos conoce a cada uno, somos un pequeño rebaño, pero contamos siempre con su ayuda y guía, su acompañamiento y su defensa.
– Esta entrega admirable por parte del Pastor nos pide a nosotros una actitud receptiva y acogedora, escuchar su voz, y seguirle. Lo que está claro es que si queremos ser seguidores de Jesús, no se trata de sólo estar bautizados, sino de creen en Él, escuchar su voz, tratar de que nuestra mentalidad sea como la suya. Y esto no sólo en lo fácil, en los verdes pastizales, sino en la tribulación, cuando caminamos por cañadas oscuras. Debemos examinarnos si no somos buenas ovejas, buenos discípulos de Jesús, se le conocemos, si les escuchamos, se le seguimos.
– El Buen Pastor se ocupa de todas las ovejas, ha dado su vida por todas, es un Pastor universal, la Buena Nueva es para todos los hombres, es la muchedumbre inmensa del Apocalipsis. El Señor quiere que todos los hombres se salven, y sus ovejas, nosotros tenemos que tener también ese corazón universal, que todos, sean quienes sean, de cualquier raza, procedencia…., son llamados al Amor De Dios. – Cuatro detalles del texto parar mirar:
+ Mis ovejas escuchan mi voz: es profundizar en el Señor, que calen en el corazón, pues la Palabra del Señor es guia para nuestros pasos.
+ Mis ovejas me siguen: escuchar para seguir al Señor, así nos marca el camino, y nos lleva a ricos pastizales.
+ Yo las conozco: no con dureza sino con ternura, conocer es amar, penetra hasta el fondo del alma, y la ama. Ama y se entrega por las ovejas.
+ Yo les doy la vida eterna. Les da su propia vida, tanto las ama que le da hasta todo lo que puede, las ama tanto que le da su propia vida.
– No hay mayor gozo, ni mayor consuelo, ni mayor seguridad en el corazón, que el saber que el Buen Pastor nos conoce y nos ama; y tanto nos ama, que nos va a dar la vida eterna. Ahora la vida de la gracia, y totalmente en la eternidad.

MAría hermosa Cordera que sigues al Buen Pastor, haz que escuchemos la voz De Dios, que la sigamos sin guardarnos nada, que nos dejemos conocer y amar por Él, para que nos lleve al cielo. Amén.

Un pobre sacerdote +++

DOMINGO IV DE PASCUA