DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR

MARCOS:
– La lectura del evangelio antes de la procesión nos cuenta lo que sucedió aquel día, cuando, sabiendo que había llegado su hora, Jesús decide ir a Jerusalén. Montado en un borrico, entra en la ciudad acompañado de aclamaciones de los discípulos: “hosanna, bendito el que viene en nombre del Señor”. No sería seguramente un gran acontecimiento, sino más bien una manifestación popular y espontánea de admiración al que consideraban como el Profeta enviado De Dios.
– Hoy muchas veces ponemos El Centro de nuestra celebración en los ramos, pero no es así, ya que lo importante es la procesión de los que quieren acompañar a Jesús aclamándolo con cantos, agitando esos ramos bendecidos como un signo de fe en el Mesías salvador que viene a instaurar su Reino en medio de nosotros.

ISAÍAS:
– Es el tercer cántico el Siervo de Yahvé, un poema que vemos cumplido en el Señor. Se afirma ante todo que este Siervo tiene una legua de iniciado, para saber decir al abatido una palabra de aliento. Y que nos espabila el oído para poder escuchar su Palabra.
– Que importante pues en este domingo la actitud de escucha para poder acoger la palabra De Dios, y para poder llevarla a los demás. El Siervo es consciente de que su misión va a ir acompañada de oposiciones, pues ofrece su espada a los que le golpean, pero siempre viviéndolo con una intimidad muy grane con Dios que se ayuda y no lo deja solo.

SALMO:
“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me as abandonado?”
Es el salmo que en el Evangelio aparece en los labios de Jesús en la Cruz. En verdad, la pasión de Jesús está narrada después como siguiendo la patada de los versículos de este Salmo: ” se burlan de mí… que lo libre… me taladran manos y pies… echan a suerte mi túnica” Pero ante todo hay que ver la confianza que el salmista pone en el Señor, pues sabe que Dios nos está lejos y que le ayuda constantemente.

FILIPENSES:
– Este himno cristológico se cantaba en las primeras comunidades cristianas. Es un himno que habla del receso pascual, su paso, el tránsito de Jesús del Padre a nosotros y de abajamiento cargando con nuestro pecado en el peso De la Cruz, y será glorificado, será la fuerza De Dios la que le sostenga. Se ve por tanto el anonadamiento, el abajamiento hasta el extremo de Cristo, y como el Padre lo exalta, lo glorifica después de tanta obediencia para salvar al hombre pecador.
– Podríamos decir que este himno es un resumen teológico de la Pascua de Cristo.

PASIÓN SEGÚN SAN MARCOS:
– Siempre que leemos los textos de la Pasión es el silencio el que debe apoderar nuestro corazón, pues es la contemplación interior la que debe hacer calar en lo más profundo de nuestro ser lo que el Señor hace por nosotros, lo que le importamos al Señor, lo que nos ama Dios.
– La Pasión empieza en San Marcos con la escena de Betania, en que una buena mujer unge a Jesús, que la tiene que defender de los que protestan por lo que consideran un gesto inútil. Sigue con la última Cena, con al institución de la Eucaristía paro también con el anuncio de la traición de Judas. Después la angustiosa oración en Getsemaní va seguido por el bochornoso abandono de todo los discípulos y le negación de Pedro, El proceso religioso ante el Sanedrín tu el civil ante Pilato, llevan a Jesús al camino De la Cruz, y a su dramática muerte, en medio de dos malhechores.
– San Marcos en todo su relato tiene un estilo sobrio y ceñido, así también en la Pasión. Junto al sufrimiento físico de los azotes y la crucifixión, se destaca el dolor moral: el abandono de los suyos, la traición de Judas, la negación de PEdro, las burlas de los espectadores, y finalmente, su grito dramático que repetimos en el salmo.
– Por lo tato como es impresionante el relato es conveniente leerlo por entero, y sobre todo leerlo mirando como el Señor nos ama, como nos busca y se derrama totalmente sin guardarse nada por nosotros, y esto nos llevará a una sincera búsqueda de corresponder a tanto amor como nos tiene.

LA PROCESiÓN:
– No sólo es entrar en la misa del día, sino en toda la Semana Santa, es actualizar los misterios de la entrada triunfal del Señor para entregarse por muchos. Debemos mirar la reacción de sus discípulos que pensarían que era la entrada que El había elegido para proclamarse rey, el Mesías que quitaría al poder opresor por fin. Pero Jesús sabe que, aunque parece entrar como Señor y Rey, en realidad, antes tiene que sufrir como Siervo, y que en vez de un trono le espera la cruz.
– Con la procesión de Ramos, se une el recuerdo de la muerte, con la lectura de la pasión de Cristo, y también de modo adelantado, la vida. La Pascua son las dos cosas: cruz y vida, aparece así en el prefacio de la misa, donde veos como Cristo se entrega por los pecadores aceptado injustamente la muerte; pero que después de este modo destruye nuestra culpa, y al resucitar nos justifica.
– Por lo tanto, entramos en esta procesión y celebración litúrgica del Domingo de ramos en la Pasión del Señor, con el deseo de acompañar al Señor en la Cruz y en La Luz de la resurrección.

LAS LECTURAS:
– El tercer cántico del siervo de Yahvé; el salmo que Jesús pronuncia en la Cruz, el himno cristológico de Filipenses; el relato de la Pasión según San Marcos. Nos presentan desde el mundo de vista profético en las lecturas del Antiguo Testamento; o desde el mismo relato histórico con el Evangelio; o en la oración de las primeras comunidades cristianas, la gran y buena Noticia: la seriedad del camino de Jesús, por la solidaridad con los hombrees hasta la muerte. Para Marcos El Centro de su relato es la persona de Cristo, el Hijo De Dios, que se entrega voluntariamente para la salvación del mundo. Nosotros debemos vivir según estas lecturas el gran regalo de mirar a Cristo que se entrega por nosotros hasta la muerte, con el corazón sólo centrado en Él.

NUESTRA VIDA:
– Debemos llevar el domingo de Ramos en la Pasión del Señor a nuestra vida. Y a todos en nuestro seguimiento de Cristo tenemos que cargar como Él con la Cruz. Incluso en muchos momentos en suplicios muy parecidos al os suyos: abandonado de todos, con silencio o ausencia del Padre, azotados cruelmente por látigos no cruentos, con muchas injusticias. Por esto necesitamos reafirmar hoy de alguna manera, nuestra confianza en el Señor que carga con la Cruz, pero que no todo acaba en la Cruz. Hay que mirar el Triunfo de Cristo, pues no estamos destinados para la Cruz, sino para la vida. No para el sufrimiento sino para la alegría. El camino del calvario, solo es el Paso para ser purificados de aquello que nos sobra para permanecer para siempre con nuestro Dios.

María, Madre ayúdanos a contemplar y vivir tanto amor como nos tiene tu Hijo Jesucristo. Amén.

Un pobre sacerdote +++

DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR