DÉCIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

GÉNESIS:
– Hoy contemplamos con el estilo propio del Génesis la existencia del mal y del pecado, vemos como cada uno echa la culpa al otro, hasta que esta culpa reside en la serpiente, a la que se la "castiga", aunque se castiga cada uno a sí mismo, pues es la elección que se hace al ir en contra De Dios, y esto le lleva a unas consecuencias por el pecado.
– Con respecto a los hombres vemos cuál es la dificulta, o la consecuencia de pecado esencial, que es la que rompe la humanidad, y la que nos sigue sucediendo si nos dejamos llevar por el pecado, que es la división, el ir uno en contra del otro, es la enemistad de unos con los otros. Que realidad y que necesidad de que el Señor nos cure de este pecado y de sus consecuencias.

SALMO:
"Del Señor viene la misericordia, la redención copiosa."
Este salmo es un salmo de profunda confianza del pecador en el perdón del Señor, que propio después de la primera lectura, pero lo más importante es que esta oración no sea hueca, sino que resuene en nuestra vida con un estilo de vida en las manos de
Dios.

2 CORINTIOS:
– San Pablo reflexiona sobre su ministerio en medio de la comunidad, que muchas veces se encuentra con tribulaciones y dificultades. Estas dificultades tendrán una cosecha fecunda cuando Dios quiera. Pero hay que tener en cuenta nuestras debilidades y fragilidades humanas y la amenaza continua de la muerte. Y para esto tiene también respuesta, y es vivir en el edificio construido por Dios, igual que morimos con Cristo, también creemos que resucitaremos con Él.
– San Pablo vive de fe, nosotros también debemos vivir de fe en Cristo Jesús.

MARCOS:
– El Evangelio de hoy habla de los familiares de Jesús, que quieren hacerse cargo de Él, porque piensan que exagera en al entrega a su misión , hasta el punto de no tener ni tiempo para comer. Este episodio referente a la familia de Jesús es Marcos el único que lo narra.
– Es más fuerte la oposición de los fariseos que afirman que Jesús está como endemoniado y que atún en virtud de un pacto con el jefe de los demonios. Jesús, que no suele entrar en discusión con sus enemigos, esta vez lo hace, y el cuesta bien poco deberá en evidencia la falta de lógica de lo que le achacan, Satanás no puede luchar contra Satanás.
– Y el último pasaje es para mostrar quiénes son los familiares de Jesús, los que cumplen la voluntad De Dios, pues es una llamada a ser familia De Dios por la obediencia al Padre que cada uno de nosotros puede y debe vivir.
– si nos fijamos bien, cuanta cerrazón de mente y de corazón hay en torno a Jesús, incluso dentro de los más cercanos, hoy también nos pasa a nosotros que ante Jesús podemos vivir el entusiasmo superficial o la oposición radical. Ante todo lo que debemos preguntarnos es cuál es nuestra postura personal ante Jesús: ¿le seguimos de verdad, o sólo decimos que le seguimos, porque llevamos su nombre y estamos bautizados en él? ¿Tenemos tal vez miedo de comprometernos plenamente en su seguimiento? Seguir a Jesús es aceptar lo que Él dice, no sólo lo que va de acuerdo con nuestros gustos, sino también lo que va contra las apetencias de este mundo.

María Madre llévanos a vivir fiados De Dios, ya a vivir abandonando el pecado y con un seguimiento radical a tu Hijo. Amén.

Un pobre sacerdote +++

DÉCIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO