CUARTO DOMINGO TIEMPO ORDINARIO

DEUTERONOMIO:
– Leemos hoy este trozo del libro de Deuteronomio en el contexto de la despedida de Moisés antes de que el pueblo entrara en la tierra prometida, el anuncio que les hace de un profeta que Dios piensa suscitar en el futuro. Este profeta hablará de parte De Dios y será según Dios.
– Es verdad que Moisés promete un profeta para el futuro, que predicará el nombre De Dios, hoy podemos decir que ya ha llegado, es Jesús. Y si unimos esta texto al Evangelio, vemos que esto se ve en que Jesús enseñaba con autoridad, es el profeta que de verdad enseña en nombre del Señor, pues en Él palabras y obras coinciden.

SALMO:
“Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: No endurezcáis vuestro corazón”.
Se hace eco de la voz De Dios que los profetas harán oír al pueblo, y no como tantas veces había pasado que el pueblo se hacía el sordo a esas voces proféticas. Ojalá no se endurezca el corazón, y escuchemos los planes De Dios, para ponerlo por obra.

1 CORINTIOS:
– Una pregunta parece inspirar el texto que leemos hoy, ¿es mejor el celibato o el matrimonio? El argumento que aporta aquí San Pablo para mostrar los bienes del celibato es que el soltero, y la soltera, pueden dedicarse mejor a los asuntos del Señor, asuntos que no especifica, pero que habría que interpretar a partir de su situación personal: Pablo es célibe y entregado totalmente a la evangelización. PAra él esto es una cosa noble y le permite el tato con el Señor sin preocupaciones.
– San Pablo no esconde su preferencia por el celibato, que personalmente ha adoptado apara su vida y ministerio, pero se entiende que alaba el celibato cuando es por vocación, no cuando es por comodidad o por desprecio del matrimonio.
– El celibato lo considera como una opción, y no como un mandato. En la Biblia se valora mucho el matrimonio y la fecundidad de los esposo. Por lo que San Pablo no desperdicia la dignidad del estado matrimonial, pues es signo y sacramento del amor de Cristo a su Iglesia.
– La clave del celibato en San Pablo es ta en que es celibato por el Señor, para dedicarse a los asuntos del Señor. Así el celibato no es una negación, ni vacío, sino plenitud y entrega más pelean a una causa que es superior. No es despreció ni huida de las responsabilidades de la paternidad, sino un carísimo, un dos y una vocación positiva y de íntima unión con el Señor. Pero lo que sí tiene claro San Pablo, es que tanto el soltero, como el casado, tienen que ser fieles a su opción vocacional y trabajar por el Reino De Dios.

MARCOS:
– Leemos hoy la primera obra milagrosa del Señor en público en el evangelio de San Marcos. Con los discípulos a los que acaba de llamar, va a Cafarnaúm, que va a ser una ciudad importe en su vida, casi como su punto de referencia. Su enseñanza en la sinagoga, provoca admiración de todos, porque enseñaba con autoridad. Luego libera a un hombre que estaba poseído por un espíritu inmundo, lo cual hace que todos quien estupefactos ante la fuerza milagrosa de Jesús. No es extraño que su fama se extendiera en seguida por todas partes.
– Jesús viene a instaurar el Reino De Dios, y no sólo es palabra, sino sobre todo una fuerza poderosa que lucha contra el mal y lo vence. Vemos en el Evangelio que sea cual sea ese espíritu del mal, Jesús viene como el más fuerte y se dispone a vencer a estas fuerzas del mal.Lo hace no siguiendo las fórmulas y conjuros típicos de su época, sino por medio de una palabra que tiene autoridad: “Cállate y sal de él”.
– Jesús nos muestra que el demonio existe, y que hay que atajar su actuación en los hombres, lo peor que nos puede pasar es que hoy se tiende a silenciar todo lo que tiene que ver con el demonio, y que todos los problemas son psicológicos. Ver al demonio en todas partes no es menos erróneo que no verlo en ninguna, pues los dos extremos son malos, lo claro es que el demonio existe y sigue actuando, pero no todo lo provoca el demonio.
Un texto de Raniero Cantalamesa nos puede ayudar: “El cristiano debe vivir en gracia, y como es Templo del Espíritu Santo, lleva en sí algo de esta santidad de Cristo y es precisamente ella la que realiza en los ambientes en que vie, un silencioso y eficaz exorcismo. Este se realiza sobre todo en la Eucaristía. “El cristiano que vuelve de la mesa eucarística, decía san Juan Crisóstomo, se asemeja a un león, que presenta llamas de fuego por la boca; su vista es insoportable al demonio.”

– Por otro lado podemos ver la autoridad de Jesús, que es la autoridad de quien impone lo que enseña; es la autoridad de quien dice el camino De Dios y obliga a ir por él. Es autoridad de quien enseña la verdadera manera de servir al Señor y pone en el corazón un peso, y es la obligación de servir así al Señor. Y para mostrar esta autoridad Jesús expulsa a un demonio, tiene autoridad sobre los demonios.
Pero también nos enseña Jesús a cada uno de nosotros, no nos enseña solamente en la palabra que dijo una vez y que recoge el Evangelio, nos enseña todos los días dentro de nuestro corazón. Su voz es clara, inconfundible. Es una voz que ilumina, es una voz que enseña, es una voz que consuela, es una voz que aliente. PEro ante todo es una voz que hace lo que dice, no es una voz que se lleva el viento.
Jesús es el Maestro interior de las almas, y va haciendo dentro de nosotros su obra día tras día, va pidiendo lo que quiere de nuestra alma en cada momento, y va adornándola con la gracia para llevar acabo lo que escucha De Dios. Escuchemos por tanto la voz del Señor no endurezcamos el corazón, y dejemos que Él haga su ora en nosotros.

María, Madre haz tu obra en nosotros, y ayúdanos a escuchar siempre la voz De Dios, y ponerla por obra. Amén.

Un pobre sacerdote +++

CUARTO DOMINGO TIEMPO ORDINARIO