CUARTO DOMINGO DE PASCUA
Jornada mundial de oración por las vocaciones

HECHOS:
– El mensaje central de Pedro, es el kerigma, es siempre el mismo, la persona de Cristo, su muerte y resurrección. San Pedro lo hace partiendo del milagro realizado por el Señor por medio suya, y de este modo muestra el poder del nombre del Señor. Deja muy claro que no es obra suya, sino obra del Nombre de Jesucristo el Nazareno, y después de anunciar quién hizo el milagro, empieza a dar el discurso kerigmático, como suele hacerlo mostrando la cruz de Cristo, muerto por nuestro pecados, y como el Padre lo resucita y es la piedra angular de nuestras vidas.
– Jesús nos muestra una imagen muy expresiva, ante los arquitectos que rechazan una piedra porque no les sirve para su construcción, y resulta que para Dios esa es la piedra principal, la angular, la que da consistencia y corona toda el edificio. Nosotros debemos reconocer y acoger a Jesús como nuestro Salvador y como la piedra angular sobre la que está edificada la Iglesia, y cada una de nuestra vidas, no hay otra Roca firme sobre la que edificar nuestra casa.

SALMO:
"La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular"
En unión con la primera lectura debemos ver como el Señor es El Centro y el sostén de nuestra vida, y mirar si de verdad le dejamos hacer su obra salvadora en nosotros, y que sea el dueño de nuestra vida, de nuestro corazón.
El salmo es el salmo pascual por excelencia, que nos habla del día del Señor, y de su obra milagrosa tan grande, porque siempre es eterna su misericordia y su Amor no falla.

1 JUAN:
– El gran regalo de nuestra vida es que Dios nos ha hecho hijos suyos, y que hará obras mayores. Muchas veces buscamos pertenencias en grupos como si fueran la plenitud de la salvación, pero no es cierto todos son medios para poder llegar al verdadero fin de nuestra vida, ser hijos De Dios, en el único Hijo Jesucristo. Cuánto amor nos tiene el Padre, con cuanta misericordia nos mira, que gran regalo es la filiación divina, y que poco lo apreciamos.
– Esta filiación es obra del amor que Dios nos tiene. Pero todavía no se ha manifestado lo que seremos. En el futuro, cuando lleguemos al cielo, seremos semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es, este será vivir en un cara a cara eterno, de un Padre con su hijo.
– El amor De Dios nos envuelve. Su Hijo se ha hecho Hermano nuestro, y nosotros somos hijos en el Hijo. Esa es la razón de nuestra dignidad, por débiles y pobres que seamos según las medidas de este mundo, por poca salud que tengamos, sin grandes éxitos en la vida, como hijos De Dios que nos conoce y nos ama incluso a pesar de nuestro pecados. Esta es la verdad de nuestra vida y en la que debemos vivir cada día.

JUAN:
– Hoy vemos como Jesús su muestra como el BUEN PASTOR es una de las figuras que más amor tenían los primeros cristianos, pues era mostrar que Jesús había caminado siempre por delante de ellos, y que su Amor les precedía en todo.
– El buen Pastor DA LA VIDA POR SUS OVEJAS, que figura tan grande y tan precisa de quien es Jesús, el que da la vida, el que no se guarda nada, el que lo apuesta todo por nosotros, y que no es como el asalariado, que teme al lobo y abandona el rebaño, sino que se enfrenta al lobo y se deja herir e incluso matar por defender a la oveja. Son palabras que no necesitan mucha explicación, sino que las interioricemos y que se hagan vida en nosotros.
Un buen pastor no sólo guía a sus ovejas a buenos pastos y las defiende de los peligros, sino que está dispuesto a sacrificarse y, si hace falta, a dar su vida por ellas; esto lo debemos aplicar cada uno a nuestra vida, no vivir como mercenarios, sino que nos importen nuestra ovejas, y que nuestra entrega de vida sea signo del Amor que Dios les tiene, siempre buscando el bien de sus ovejas y no el propio, siempre con espíritu de servicio y entrega, sobre todo a favor de las ovejas mas necesitadas, que están perdidas.
Una frase resuena mucho en mi corazón con el dar la vida: "Nadie me quita la vida, sino que yo la entrego libremente". Es fundamental porque el pastor siempre da la vida venga o no el lobo, haya peligro de muerte o no lo haya, exista una dificultad o no. Y no lo hace por obligación, porque no le queda otra, sino por amor libre, por amor puro, por amor hasta el extremo por cada oveja que es la alegría de su corazón.
– El buen Pastor CONOCE A SUS OVEJAS Y ELLAS LE CONOCEN, muchas veces podemos pensar que no sabemos que quiere Dios, o que no sabemos como pedirle a Dios, pues es mucho más fácil, pues Él sabe lo que hay en nuestro corazón. Pero no lo sabe para juzgarnos y hacernos daño mostrándonos todo lo malo que hay en nuestro corazón, sino que lo que hace es interceder por nuestras heridas, por nuestras necesidad, pues es un buen pastor que al conocer leer dentro de nuestro corazón, y se preocupa por ella, y hace obras grandes para que la salvación pueda habitar en su casa.
Esto llevado a nuestra vida es que debemos conocer a nuestras ovejas, debemos conocernos los unos a los otros, pero no sólo el nombre y el trabajo, sino las inquietudes y necesidad, sus características, su temperamento, de este modo se toma en serio a cada persona, dedica tiempo a escucharla, porque se interesa por ella. Se trata de conocer a cada uno y acompañar en su camino de fe.
– OTRAS OVEJAS, UN SÓLO REBAÑO Y UN SÓLO PASTOR: el Pastor no sólo se preocupa por las oveja que hay en casa, sino que se preocupa y quizás con más empeño por las ovejas perdidas, cuánto le duele en el corazón a Jesús tantas y tantas ovejas que no gozan del Amor del Pastor, Él da la vida por ellas, y sólo hace falta que ellas quieran acoger tal salvación. Y además otra cosa que le duele al Pastor santo, es que estemos divididos, que existan muchos rebaños, o que vayamos por libres, siempre el testimonio viene porque seamos uno para que el mundo crea. Pidamos al Señor el don de la unidad, y trabajemos día tras día por tan necesitado don.
Hay que sentirse misioneros, y esto es algo muy claro y vivo en la Iglesia de nuestro tiempo. Buscar a los más alejados y buscar la unidad de todos, es el deseo de JEsús en lo más profundo de su corazón, nosotros también debemos vivirlo.

MAría, que siempre buscamos escuchar la voz de nuestro Pastor, que nos dejemos conocer por Él, y le conozcamos, que nos dejemos amar por Él y le amemos, y que le imitemos en no guardarnos nada y dar la vida por Él y por nuestros hermanos. Amén.

Un pobre sacerdote +++

CUARTO DOMINGO DE PASCUA