CUARTO DOMINGO DE CUARESMA

2 CRÓNICAS:
– El autor del libro de las Crónicas interpreta el gran desastre de la cautividad del pueblo en Babilonia como castigo de sus pecado. Empezando por las clases dirigentes, todo el pueblo de Israel se deja llevar por una vida según los gentiles, según los que no siguen a Dios, y no una vida según Dios. Vemos como Dios va mandando profetas, como se preocupa por su pueblo, pero el pueblo no les hace caso y siguen eligiendo su camino.
– Aunque van pasando desgracias, Dios siempre cuenta con su pueblo, Dios siempre es fiel a la Alianza que ha hecho con su pueblo, aunque el pueblo parece no dejar de separarse de la alianza De Dios.
– Nos hace por lo tanto caer en la cuenta este libro que todos somos pecadores, y que en esta cuaresma debemos hacer un examen de conciencia para que el Señor pueda salvarnos.

SALMO:
“Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti.”
El salmo nos muestra como el pueblo hace memoria de su alianza con el Señor, y como su alegría es Jerusalén, el lugar de la presencia del Señor, el lugar donde quiere ir pues sabe que hay está Dios. Por esta presencia tiene alegría, por esta presencia hace memoria el pueblo e incluso hace juramento de no olvidarse De Dios.

EFESIOS:
– San Pablo sabe que todos los hombres tendemos al pecado, y por esto destaca la fuerza del amor De Dios que supera nuestro pecado y nos salva. vivimos con Cristo, porque Él ha dado su vida por nosotros y nos ama con un amor loco.
– Jesús nos ha cargado en la cruz, para que podamos resucitar con Él, y de este modo sea posible caminar con Él en toda nuestra vida. Y todo por la bondad que tiene para con nosotros, porque tiene preferencia de Amor con nosotros.
– Somos obra De Dios, nos ha creado con la obra de sus manos, y nos lleva a las buenas obras, para que nos dediquemos a amar ante todo que es lo que nos llena el corazón. Esta es la verdadera conversión que necesitamos en esta cuaresma, vivir en el Amor con Cristo que plenifica nuestra vida.

JUAN:
– Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único: esta frase es la clave por la que podemos superar el pecado, porque Dios entregó a Jesucristo en la cruz para salvarnos, para que tengamos vida, y vida en abundancia, vida eterna. Pero lo más grande es que el amor que Dios nos tiene es anterior a todos nuestros méritos y superior a todos nuestros pecados y misterios. Dios es rico en misericordia, por este gran amor con el que nos amó, y nos saca de nuestro pecado que nos ata y no nos deja seguir caminando en la vida. Este amor es totalmente gratuito, no lo merecemos, es por pura gracia por la que somos salvados, es todo puro don De Dios, un regalo de su Amor.
– Debemos mirar a Cristo en la Cruz. Hay un recuerdo de la serpiente de bronce que curaba de las serpientes que habían picado al pueblo. Nosotros debemos mirar la Cruz de Cristo, la cruz de nuestra salvación, en la que el que cree en Jesús no será juzgado, sino que tendrá vida eterna. No dejemos de mirar a Cristo en la cruz con creciente intensidad y necesidad, pero sobre todo con fe, y aprenderemos la gran lección que nos da el Señor de Amor salvador hasta el extremo.
– Debamos confiar en la misericordia De Dios y dejarnos reconciliar con Él. Como a Israel, se nos presenta el camino para volver del pecado a la Alianza, y reedificar nuestra vida en Cristo, la Roca firme que habíamos perdido por nuestro pecado. Cada uno debemos mirar qué tenemos que reedificar en nuestra vida, de qué pecados tenemos que convertirnos, que obra tiene que hacer el Señor con nosotros.
– Cuidemos mucho el dejarnos reedificar, reconstruir por el Señor en esta cuaresma, para tener la verdadera vida que es Cristo, y vivir siempre por Él y para Él.

María, Madre que reconozcamos el Amor que Dios nos tiene, que seamos sinceros al mirar nuestra respuesta mediocre y pecadora, y que volvamos a mirar el Amor del Padre eterno, que nos entrega a tu Hijo para que tengamos vida eterna. Amén.

Un pobre sacerdote +++

CUARTO DOMINGO DE CUARESMA